lunes, 10 de octubre de 2011

Cap. 1 _ Comienzos – Alma en pena.

En un día tan despejado como este., un joven viajero camina hacia Arímay, una aldea pequeña pero bella, al suroeste de Pilarís, escondida entre las montañas del norte y el  solitario mar  a sus extremos.4 El Joven viajero tras haber cruzado las montañas, logra ver a lo lejos la pequeña aldea, Corre con el ojo brilloso y muy entusiasmado hacia allí, pero al llegar se sorprende al ver la aldea en silencio, como si nadie estuviese en ese momento, el joven por saber que sucede se di entra en la aldea viendo posibilidad de algún indicio de lo sucedido, pero a lo lejos logra oír un grito y se dirige rápidamente a la zona. Al llegar se encuentra con un rapidí (1º) que acorraló a dos aldeanos, sin saber qué hacer, el joven viajero ve la situación y sin pensar saca su arma, una caña grande que funciona como bastón, corre con el fondo de la caña apunta al suelo, este al golpear el suelo logra frenarlo y hacerlo saltar, el joven usa esto para pasar por lo aldeanos y estar frente al rapidí, con el rapidí ya distraído de los aldeanos le dice que aprovechen a marcharse. La bestia al ver que corrían va por ellos pero el joven estaca su caña en el suelo y salta hacia el rapidí dándole una fuerte golpiza, la bestia ya alejada el joven le pregunta –Que te han hecho para que tu aura esté perturbada- Pero sin caso la rabia de la bestia se abalanza sobre el joven y este evita sus colmillos con su propia arma y lo vuelve a lanzar al suelo, pero esta vez le agarra del cuello para intentar domarlo, con fuerza lo mantiene quieto y nuevamente le hace la pregunta. –que te han hecho para perturbar tu aura- sin respuesta el rapidí usa sus patas para empujar al joven y se aleja hacia el bosque.
El joven viajero ya cansado se tira al suelo, suspira y piensa que mordería cualquier cosa para llenarse. De repente a lo lejos ve como los aldeanos salen de sus escondites y se acercan a él. En especial quien va al frente es el sabio de la aldea a quien todos veneran. Al acercarse al joven este le dice.  – ¿Cómo has controlado a la bestia?- pero solo respondiéndole que hacia lo que pensaría que serviría. Agarrar a un perro del cuello y no soltarlo es signo de que tu deseas acabar la pelea, así como los padres agarran a sus crías del cuello esto aun lo tienen de grandes esa sensación  de alguien que los protege. El anciano asombrado lo invita a su posada para festejar su llegada y que no hubo heridos solo pocos destrozos y así contarle al joven sobre lo sucedido. El joven al ver la posada se sorprende lo linda que era sus decoraciones de madera y piedra demás de los aldeanos reunidos su cara mostro una cálida sonrisa. Al sentarse en una larga mesa mientras el sabio le dice que la comida ya estará lista solo que no estaba nada preparado por este desastre el cual empieza a mencionarle. El joven atento a sus palabras le escucha. – El rapidí vivió siglos en este bosque el cual rodea todo el noreste de la aldea, él era el guardián de esta, gentil y generoso con los seres del bosque los cuidaba y nunca era visto por los de la aldea. Pero un día el bosque se corrompió, como si algo lo hubiese manchado, los seres que habitaban allí caían en pena o se alejaban del bosque hacia el otro lado de las montañas. Solo un árbol se mantiene de pie, el cual es quien representa el rapidí. Se dice que él es u n espíritu caído que no tuvo descanso al ver como su hogar cayo tan rápido la tristeza se convierte en odio si no logras llevar el peso o liberarlo. Su presencia en forma de bestia es quien busca el alma dolida que yace atrapada en ese árbol con las marcas del sufrimiento. No descansara hasta tener su descanso y cree que tenemos que ver con el bosque corrompido. A pesar de haberle negado eso  no logra escuchar -.
(Mientras tanto la comida es servida)
El joven luego de que terminase el anciano de comentarle la trágica historia, ve los manjares exóticos que se encuentran servidos y se dispone a comer ya que tenía algo de hambre después del largo viaje. Pero retiene en su cabeza tantos resultados de una sola causa. Es dolor al no comprender lo que sucedió el alma se encerró y no logro liberarse. Al haber acabado ya el joven les agradece pero el anciano le pregunta  de dónde viene el joven y como se llama. Este con una sonrisa dice.-  mi nombre es Myson, Myson Tamilla señor sabio y de donde vengo es desde las tierras del oeste, el reino de Azulore. Muy lindo lugar quisiera que lo visitara- . El anciano encantado le dijo que iría algún día. Myson le dice que verá cómo ayudar a rapidí pero que debía ir a ver el árbol corrompido. El sabio pensando de como el joven viene de un reino espiritual quizás sepa sobre el tema y pueda hacer más que ellos mismos. Y acepta su ayuda pero que tenga cuidado el bosque ya no es el de antes, y se oyen las penas en el viento o el dolor en la tierra  le menciona que lo mejor sería informar de esto a Azulore ya que parece que es algo espiritual el bosque corrompido. Myson respondió. - ya saben ellos por eso me escape hacia aquí no me gusta ver un bello lugar caído además me gustaría al menos calmar a quienes habitaron allí.- El sabio sorprendido le da las gracias y le da de agradecimiento comida, agua y que su camino sea el deseado. Sonriendo, Myson los mira, y así se marcha al bosque.
Al llegar logra notar como no se logra ni imaginar que alguna vez haya sido un verdoso y vivo bosque, Su apariencia era muerta, los arboles caídos y la tierra agrietada y gris. Las lágrimas de Myson salían al notar cómo se oían las penas en el viento, susurros que piden ayuda. Anhelos que él desea cumplir. Pone sus manos en el suelo y cierra los ojos diciendo deseo saber de ti. Emana de su cuerpo una suave aura de color verdoso que parece que logra tener contacto con el bosque. Pero algo lo detiene, unos ojos rojos le aparecen mientras intentaba escuchar al bosque y se corto su estado. Sorprendido solo le queda ir al centro del bosque mismo y encontrar aquel árbol que aun seguía de pie. Pasa el tiempo y sin saber en qué dirección estaba el árbol ve a lo lejos una tierra distinta a la gris del suelo. Corre y descubre al llegar que esa zona es un lago. Con las aguas purpuras como la misma muerte no parecía que eso fuera alguna vez un bello lago lleno de vida. Mirando a la otra orilla del lago logra ver un árbol grande dice en sus pensamientos si habrá llegado al fin y va hacia él. Pero cada vez que se acerca nota una brisa fría y negativa que lo incomoda  empieza a soplar. Ya  enfrente del gran árbol logra ver su tronco con heridas, tanto físicas como lo que emana de él. Un aura de dolor y sufrimiento que desea salir. Myson Toca el corrompido árbol y desea ayudarle. Pero al igual que antes esos ojos se lo impiden y su estado se corta. Sabiendo que alguien lo observa a lo lejos le responde. –Vine a liberar esta alma en dolor y a recuperar este bosque si deseas vengarte, te daré mi cuerpo y hazlo pedazos pero ese rencor no viene de mi ni de las personas de la aldea solo traerás mas destrucción de la que ya hay solo déjame hablarle a tu alma quiero saber por dónde comenzar. Tu elijes guardián del bosque, rapidí- Este al haberlo escuchado se aproxima y lo mira emanando de él un aura de rencor y le gruñe. Al rato Myson logra comunicarse con el árbol y este le responde con una voz adolorida, y con esperanzas. – Sabio de Azulore a pesar de cómo este el bosque no fue obra natural algo drenó su esencia de vida y el bosque se quedo sin esta, no pudo mantenerse y yo no tuve suficiente poder para curarlo. Apenas logro mantener este árbol de pie doy lastima como guardián. Solo hay una forma de restaurar este bosque. Es encontrando a quien le rebato su esencia de vida a  el lago quien nos nutria. Todo paso una noche bella donde la luna siempre brillaba en todo su esplendor. En tres minutos el cielo se nublo, el viento se puso pesado y desde el cielo se dreno la esencia del lago y así su vida. Fue una presencia oscura su color de magia era poderosa pero no era cualquier magia la que se uso fue magia antigua. Sabio de Azulore por favor restaure nuestro hogar logre mantener mi alma en este árbol pero mi esencia  deambula buscándome perturbado por toda la tierra de Arímay. ¿Cometí un error acaso, de mantener  este árbol a consta de esto?- Myson al haber escuchado al alma le responde. - los errores no son pecados, solo cosas que los seres vivos  terminamos haciendo, pero gracias a esto, aprendemos a vivir. – el alma entendiendo le agradece por todo y se silencia nuevamente-
Antes de abrir sus ojos le responde al rapidí que está a su espalda. –Tu alma desea que dejes de buscarla, por un error, te alejo de ella y espera que le perdones. Se quedara apresada aquí hasta que encuentre su cura y así, tu podrás regresar, solo espera ese día, veras que lo cumpliré. – Al abrir sus ojos el rapidí se desvanece. Y Myson piensa en buscar respuestas  sobre hechizos de magos en las tierras de Hootland donde se debe ser discreto allí. Pero para ello se deberán ir a sequia donde el puerto se encuentra para ir al continente.