En un día
tan despejado como este., un joven viajero camina hacia Arímay,
una aldea pequeña pero bella, al suroeste de Pilarís, escondida entre las
montañas del norte y el solitario
mar a sus extremos.4 El Joven viajero tras
haber cruzado las montañas, logra ver a lo lejos la pequeña aldea, Corre con el
ojo brilloso y muy entusiasmado hacia allí, pero al llegar se sorprende al ver
la aldea en silencio, como si nadie estuviese en ese momento, el joven por
saber que sucede se di entra en la aldea viendo posibilidad de algún indicio de
lo sucedido, pero a lo lejos logra oír un grito y se dirige rápidamente a la
zona. Al llegar se encuentra con un rapidí (1º) que acorraló a dos aldeanos, sin
saber qué hacer, el joven viajero ve la situación y sin pensar saca su arma,
una caña grande que funciona como bastón, corre con el fondo de la caña apunta
al suelo, este al golpear el suelo logra frenarlo y hacerlo saltar, el joven
usa esto para pasar por lo aldeanos y estar frente al rapidí, con el rapidí ya
distraído de los aldeanos le dice que aprovechen a marcharse. La bestia al ver
que corrían va por ellos pero el joven estaca su caña en el suelo y salta hacia
el rapidí dándole una fuerte golpiza, la bestia ya alejada el joven le pregunta
–Que te han hecho para que tu aura esté perturbada- Pero sin caso la rabia de
la bestia se abalanza sobre el joven y este evita sus colmillos con su propia
arma y lo vuelve a lanzar al suelo, pero esta vez le agarra del cuello para
intentar domarlo, con fuerza lo mantiene quieto y nuevamente le hace la
pregunta. –que te han hecho para perturbar tu aura- sin respuesta el rapidí usa
sus patas para empujar al joven y se aleja hacia el bosque.
El joven
viajero ya cansado se tira al suelo, suspira y piensa que mordería cualquier
cosa para llenarse. De repente a lo lejos ve como los aldeanos salen de sus
escondites y se acercan a él. En especial quien va al frente es el sabio de la
aldea a quien todos veneran. Al acercarse al joven este le dice. – ¿Cómo has controlado a la bestia?- pero
solo respondiéndole que hacia lo que pensaría que serviría. Agarrar a un perro
del cuello y no soltarlo es signo de que tu deseas acabar la pelea, así como
los padres agarran a sus crías del cuello esto aun lo tienen de grandes esa
sensación de alguien que los protege. El
anciano asombrado lo invita a su posada para festejar su llegada y que no hubo
heridos solo pocos destrozos y así contarle al joven sobre lo sucedido. El
joven al ver la posada se sorprende lo linda que era sus decoraciones de madera
y piedra demás de los aldeanos reunidos su cara mostro una cálida sonrisa. Al
sentarse en una larga mesa mientras el sabio le dice que la comida ya estará
lista solo que no estaba nada preparado por este desastre el cual empieza a
mencionarle. El joven atento a sus palabras le escucha. – El rapidí vivió
siglos en este bosque el cual rodea todo el noreste de la aldea, él era el guardián
de esta, gentil y generoso con los seres del bosque los cuidaba y nunca era
visto por los de la aldea. Pero un día el bosque se corrompió, como si algo lo
hubiese manchado, los seres que habitaban allí caían en pena o se alejaban del
bosque hacia el otro lado de las montañas. Solo un árbol se mantiene de pie, el
cual es quien representa el rapidí. Se dice que él es u n espíritu caído que no
tuvo descanso al ver como su hogar cayo tan rápido la tristeza se convierte en
odio si no logras llevar el peso o liberarlo. Su presencia en forma de bestia
es quien busca el alma dolida que yace atrapada en ese árbol con las marcas del
sufrimiento. No descansara hasta tener su descanso y cree que tenemos que ver
con el bosque corrompido. A pesar de haberle negado eso no logra escuchar -.
(Mientras tanto la comida es servida)
El joven
luego de que terminase el anciano de comentarle la trágica historia, ve los
manjares exóticos que se encuentran servidos y se dispone a comer ya que tenía algo
de hambre después del largo viaje. Pero retiene en su cabeza tantos resultados
de una sola causa. Es dolor al no comprender lo que sucedió el alma se encerró
y no logro liberarse. Al haber acabado ya el joven les agradece pero el anciano
le pregunta de dónde viene el joven y
como se llama. Este con una sonrisa dice.-
mi nombre es Myson, Myson Tamilla señor sabio y de donde vengo es desde
las tierras del oeste, el reino de Azulore. Muy lindo lugar quisiera que lo
visitara- . El anciano encantado le dijo que iría algún día. Myson le dice que verá
cómo ayudar a rapidí pero que debía ir a ver el árbol corrompido. El sabio
pensando de como el joven viene de un reino espiritual quizás sepa sobre el
tema y pueda hacer más que ellos mismos. Y acepta su ayuda pero que tenga
cuidado el bosque ya no es el de antes, y se oyen las penas en el viento o el
dolor en la tierra le menciona que lo
mejor sería informar de esto a Azulore ya que parece que es algo espiritual el
bosque corrompido. Myson respondió. - ya saben ellos por eso me escape hacia
aquí no me gusta ver un bello lugar caído además me gustaría al menos calmar a
quienes habitaron allí.- El sabio sorprendido le da las gracias y le da de
agradecimiento comida, agua y que su camino sea el deseado. Sonriendo, Myson
los mira, y así se marcha al bosque.
Al
llegar
logra notar como no se logra ni imaginar que alguna vez haya sido un
verdoso y
vivo bosque, Su apariencia era muerta, los arboles caídos y la tierra
agrietada
y gris. Las lágrimas de Myson salían al notar cómo se oían las penas en
el
viento, susurros que piden ayuda. Anhelos que él desea cumplir. Pone sus
manos
en el suelo y cierra los ojos diciendo deseo saber de ti. Emana de su
cuerpo una
suave aura de color verdoso que parece que logra tener contacto con el
bosque.
Pero algo lo detiene, unos ojos rojos le aparecen mientras intentaba
escuchar
al bosque y se corto su estado. Sorprendido solo le queda ir al centro
del
bosque mismo y encontrar aquel árbol que aun seguía de pie. Pasa el
tiempo y
sin saber en qué dirección estaba el árbol ve a lo lejos una tierra
distinta a
la gris del suelo. Corre y descubre al llegar que esa zona es un lago.
Con las
aguas purpuras como la misma muerte no parecía que eso fuera alguna vez
un
bello lago lleno de vida. Mirando a la otra orilla del lago logra ver un
árbol
grande dice en sus pensamientos si habrá llegado al fin y va hacia él.
Pero
cada vez que se acerca nota una brisa fría y negativa que lo incomoda
empieza a soplar. Ya enfrente del gran árbol logra ver su tronco
con heridas, tanto físicas como lo que emana de él. Un aura de dolor y
sufrimiento que desea salir. Myson Toca el corrompido árbol y desea
ayudarle.
Pero al igual que antes esos ojos se lo impiden y su estado se corta.
Sabiendo
que alguien lo observa a lo lejos le responde. –Vine a liberar esta alma
en
dolor y a recuperar este bosque si deseas vengarte, te daré mi cuerpo y
hazlo
pedazos pero ese rencor no viene de mi ni de las personas de la aldea
solo traerás
mas destrucción de la que ya hay solo déjame hablarle a tu alma quiero
saber
por dónde comenzar. Tu elijes guardián del bosque, rapidí- Este al
haberlo
escuchado se aproxima y lo mira emanando de él un aura de rencor y le
gruñe. Al
rato Myson logra comunicarse con el árbol y este le responde con una voz
adolorida, y con esperanzas. – Sabio de Azulore a pesar de cómo este el
bosque
no fue obra natural algo drenó su esencia de vida y el bosque se quedo
sin esta,
no pudo mantenerse y yo no tuve suficiente poder para curarlo. Apenas
logro
mantener este árbol de pie doy lastima como guardián. Solo hay una forma
de
restaurar este bosque. Es encontrando a quien le rebato su esencia de
vida
a el lago quien nos nutria. Todo paso
una noche bella donde la luna siempre brillaba en todo su esplendor. En
tres
minutos el cielo se nublo, el viento se puso pesado y desde el cielo se
dreno
la esencia del lago y así su vida. Fue una presencia oscura su color de
magia
era poderosa pero no era cualquier magia la que se uso fue magia
antigua. Sabio
de Azulore por favor restaure nuestro hogar logre mantener mi alma en
este
árbol pero mi esencia deambula buscándome
perturbado por toda la tierra de Arímay. ¿Cometí un error acaso, de
mantener este árbol a consta de esto?-
Myson al haber escuchado al alma le responde. - los errores no son
pecados,
solo cosas que los seres vivos
terminamos haciendo, pero gracias a esto, aprendemos a vivir. – el alma
entendiendo le agradece por todo y se silencia nuevamente-
Antes de abrir sus ojos le responde al rapidí que está
a su espalda. –Tu alma desea que dejes de buscarla, por un error, te alejo de
ella y espera que le perdones. Se quedara apresada aquí hasta que encuentre su
cura y así, tu podrás regresar, solo espera ese día, veras que lo cumpliré. –
Al abrir sus ojos el rapidí se desvanece. Y Myson piensa en buscar
respuestas sobre hechizos de magos en
las tierras de Hootland donde se debe ser discreto allí. Pero para ello se
deberán ir a sequia donde el puerto se encuentra para ir al continente.